Las estrellas no son objetos inmutables. Nacen, envejecen y mueren, aunque estos procesos suceden tan lentamente que no son apreciables en escalas de tiempo humanas. El nacimiento de una estrella, por ejemplo, dura varios cientos de miles de años, y empieza cuando una región del medio interestelar se hace lo suficiente densa y masiva como para que la fuerza de la gravedad rompa el equilibrio en que se encontraba. Cuando esto sucede, el material inicia un proceso de contracción que solo termina al crearse una estrella, en cuyo interior la fuerza de la gravedad es equilibrada mediante la producción de energía por reacciones nucleares.
Estructura de la Galaxia
Hasta principios del siglo XX se consideraba que el sol era el centro del universo y que este tenía la extensión del espacio observado. William Herschel realizó un conteo de las estrellas visibles confirmando estas apreciaciones, sin embargo, lo que no se conocía en épocas de Herschel es que el espacio interestelar no es un vacío sino que posee gran cantidad de material interestelar que hace imposible que se detecte la luz de estrellas lejanas. Esta y otras observaciones muestran a la La Vía Láctea como representación de un disco visto de canto el cual es delgado en sus extremos y más ancho hacia su centro que queda en dirección a la constelación de Sagitario.
Las pléyades se multiplican
El cúmulo estelar abierto M45 se conoce popularmente como "Las Siete Cabrillas", pero también con el nombre mitológico de las Pléyades, las hijas de Pléyone y Atlas. Sin embargo, es bien sabido que este grupo de estrellas jóvenes y cercanas se compone no de siete estrellas, sino de casi un millar. Un estudio reciente de este cúmulo ha revelado los miembros más débiles y fríos conocidos hasta ahora: son las hermanas menores de las Pléyades, un grupo de los objetos de baja masa conocidos como enanas marrones.
El cometa McNaught se deja ver
El cometa C/ 2006 P1, conocido como Mc Naught, se hace visible a simple vista a baja altura en el horizonte en el cielo del sudoeste a partir de la puesta del Sol. Fue descubierto por Rob Mc Naught el 7 de agosto de 2006 desde el observatorio de Siding Spring en Australia. Es el más brillante de los últimos 40 años, desde 1965 cuando se vió el Ikeya Seki, el más brillante del siglo XX. Se calcula que el Mc Naught podrá observarse a simple vista hasta comienzos de febrero.